08 Dec
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Polifonía y tragedia: Peñascos, jacintos y pavorreales
 

por Luis Pedro Villagrán Ruiz


Juan Fernando Ramírez Pellecer es un autor joven con la experiencia de varias lecturas en su haber. He tenido la oportunidad de leer una buena parte de la primera publicación, El Agente F, y me parece extraordinaria la manera en que Juan Fernando maneja la tensión. Sin embargo, es en La tempestad del general Nakamura donde Ramírez Pellecer desborda el conocimiento y técnica que posee para replantear la tragedia griega en un contexto alterno en el que las líneas de los ríos de los personajes desembocan irremediablemente en lo caótico, trágico y, por momentos, hasta grotesco. 


Me parece impresionante la manera en la que la obra se construye de forma poética, estableciendo una introducción que contextualiza a quien lee sobre lo que sucederá después. Llama la atención cómo Juan Fernando encaja su discurso en la estética de la polifonía y lo coral en cuanto a las voces narrativas, pues ofrece, gracias a estos cantos, distintas perspectivas y puntos de vista sobre lo que sufren estos personajes. 

Vale la pena reconocer la labor académica casi involuntaria de revalorar y reexplorar la tragedia griega desde la posmodernidad, sin dejar de lado las connotaciones clásicas del género y propias de la narrativa en la que se instaura. 


La técnica narrativa desplegada en La tempestad del general Nakamura revela a un autor novel que domina con sorprendente madurez los engranajes de la ficción. Su reexploración de la tragedia griega en un mundo alterno de resonancias orientales no se limita al homenaje: la subvierte, la expande y la devuelve con un brillo propio. La prosa avanza con una cadencia ritual, casi litúrgica, que captura el peso del destino y la violencia de la caída, sin perder la claridad ni la precisión del trazo.

La novela se distingue por su polifonía coral, un entramado de voces que se entrecruzan como si cada personaje fuera un instrumento en una orquesta marcada por la fatalidad. La estructura permite que el lector habite múltiples conciencias y contemple la tempestad desde ángulos que se iluminan entre sí, configurando un panorama emocional de enorme densidad. Cada perspectiva aporta una grieta distinta por la cual se filtra la tragedia, revelando la fragilidad de los héroes y la crudeza del mundo que los sostiene.


El resultado es una obra sui géneris, tan audaz como disciplinada, que demuestra un profundo respeto por la tradición y, al mismo tiempo, una voluntad férrea de innovar. La crudeza con que se describe la violencia, el honor y la ruina nunca es gratuita: está puesta al servicio de un trabajo narrativo impresionante, capaz de conmover, perturbar y deslumbrar. La tempestad del general Nakamura confirma que estamos ante una voz literaria naciente, pero ya plenamente consciente de su poder.


Agradezco a Juan Fernando por la confianza depositada en Serie Periferia y deseo que esta sea la primera de muchas publicaciones que tendrás, pues en tu mente habita la musa del relato. Bienvenido a este mundo extraño de la literatura guatemalteca. Te recibimos con las puertas abiertas.

Si deseas obtener un ejemplar de La tempestad del general Nakamura, escríbenos a serieperiferia@gmail.com

También puedes adquirirlo en cualquiera de las tiendas de DeMuseo en toda Guatemala.

Instagram del autor: @juanferrp13

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